El reto
Contexto: La empresa quería vender equipos (celulares) en línea, pero su operación dependía de procesos manuales y herramientas separadas. El inventario se controlaba con hojas de cálculo, los pedidos se confirmaban por mensajes/llamadas y el seguimiento de pagos se hacía revisando plataformas de forma independiente.
Dolor principal: no existía una fuente única de verdad. Un mismo pedido podía quedar "pagado" en la pasarela pero no reflejarse en el sistema interno, o bien el inventario podía mostrarse disponible aun cuando ya estaba comprometido en ventas recientes.
Riesgos operativos:
- Errores de captura manual (cantidades, modelos, precios, estatus).
- Venta de productos sin stock por falta de sincronización.
- Demoras en confirmación de pagos y liberación de pedidos.
- Poca trazabilidad: difícil auditar qué pasó en cada compra.
- Atención al cliente lenta (no había historial claro por cliente/pedido).
Necesidad de negocio: centralizar ventas, inventario, pagos y pedidos en un solo flujo digital, reduciendo fricción tanto para el cliente como para el equipo interno.